¡! NO MAS!!!...LOS JÓVENES DE MEDELLÍN EXIGIMOS EL RESPETO POR LA VIDA.


 La marcha por el derecho fundamental de la vida que se llevo a cabo el pasado 29 de marzo del presente año, fue motivada por la muerte de un joven artista del género musical del Hip-Hop. Allí en las calles de Medellín los dos mil jóvenes participantes entre grupos juveniles, ONG´S y autoridades municipales se unieron en un solo paso para  decir ¡!NO MÁS SANGRE!!.

Era una mezcla de tristeza y alegría, por una parte la  dolorosa  partida del parcero artista  y el quinto de la lista, por otro lado,  se desbordaba por las calles la alegría de vivir de los jóvenes de Medellín, los cuales a través de la cultura y el arte se aferran a la vida y lucha día a día con el conflicto armado, tratando de no pasar de la lírica imaginaria de sus barrios.

Una vez más se demostró que Medellín le falta fortalecer el tema de los derechos fundamentales en especial los de la juventud. Si entendemos que el problema no es solamente es de bolsillo sino del alma, los programas económicos son insuficiente para la población juvenil, no hay trabajo, y los proyectos sociales no son desarrollados con fines a la formación de nuevos ciudadanos, respetando su singularidad social y cultural.
 Sin embargo, la dinámica de la ciudad es cambiante cada vez que llega un nuevo alcalde, y una de las curiosidades de la marcha fue la asistencia de algunos precandidatos y candidatos a la alcaldía de Medellín y gobernación de Antioquia, los cuales tomaron actitudes diferentes, unos aprovecharon la multitud e intentaron recolegir firmas para avalar su candidatura y otros, hacer lobby y “marchar” con los jóvenes, casi sin ser percibidos. Ah! y las infaltables palabras del señor alcalde de Medellín “dando la cara a los jóvenes.”

La mente de los recolectores de almas tienen que entender que cultura de derechos humanos es una conciencia, una compresión sobre la importancia de no luchar contra el otro, un respeto a la búsqueda de bienestar, una iniciativa de no discriminación, de tratar al otro como yo merezco que me traten, es ese trato amistoso que entiende que los derechos humanos, mas que una obligación, son esencia para darle sabor a una relación.

Finalmente la marcha por la vida nos dejo que hay que buscar que el joven de hoy pueda ser sujeto autónomo y critico frente a su mundo y a su vida.